Translate

domingo, 16 de septiembre de 2012

EL BORRACHO.

Mi  ojo estaba completamente abierto sobre el suelo negro de la estación.
Las venas, arroyos caprichosos, corrían aleatoriamente  en el interior de la esfera blanca.
De la comisura de mis  labios brotaba aprendiz, la espuma blanca de las olas, esa  que riza el viento, y que el mar regala en los claros días de domingo.
La nariz aplastada , solo era un flan caído, con dos huecos acucharados.
Mi cuello era solo plomo ,que mi mente no aguantaba.
Mi mano apretaba fuertemente el envoltorio arrugado de la botella de vino caliente, ese mismo vino que en otra situación se hubiera trasformado en sangre, alimento divino de los creyentes.
El Sol me lanzaba piezas metálicas en sus reflejos, los alfileres, chinchetas, cuchillos ,se clavaban en mi sistema nervioso, y ...¡Dios mio como temblaban! ¡Dios mio  como dolían!
Los sonidos agudos de los pitidos martilleaban la mente, la acuchillaban.
Sentía el flujo sanguíneo, notaba mi tensión nerviosa y oía los latidos desacompasados de mi negro corazón.
Estaba realmente inquieto y cansado. Mi mente funcionaba perfectamente.
Intentaba inútilmente  volver a dar un trago de la botella amortajada por  una hoja de periódico, que nadie leyó, COMPRE COCA COLA, LA CHISPA DE LA VIDA, LO MAS NATURAL ,LA DE TODOS, HAZTE VERDE, EL ARMA DE SEDUCCION.
Los viandantes apartaban su paso al ver ese montículo de ropa sucia, desordenadamente colocada, ese cerro de mierda, en medio de la planicie grasienta y sucia de la plataforma de la estación central. 
La cordura era lo peor que me podía pasar.
La mente humana se protege en esos casos y decae.
Mi mente estaba altamente lúcida. Sobre los cuernos clavados en el anden de la estación, las irrefutables  razones resonaban en esa bóveda que los muertos llaman cráneo: 
Me habían marginado, con razón, me habían expulsado, con razón, me habían humillado, con razón, a golpe de bofetada, a golpe de abanico , a golpe de bofetada, a golpe de abanico, una y otra vez ....volvían las antiguas imágenes.
La vibración producida por el traqueteo de los trenes, descolocaba toda mi maltrecha estructura osea.
Una mancha negra se apodero de mi mente y me eche a dormir.
A la mañana siguiente un niño pequeño preguntó a su madre:
¿Que es eso?
La madre contestó, eso es el nacimiento de un nuevo arte, déjale dormir, bésale en la frente ,y déjale dormir.